lunes, 10 de febrero de 2014

Los falsos revolucionarios

LUNES, 10 DE FEBRERO DE 2014
PABLO IGLESIAS
Son falsos revolucionarios los que, mediante un hecho de fuerza en que el pueblo trabajador no tome parte, tratan de derribar un trono y poner en su lugar un presidente que mantenga igual que aquél los intereses de la clase explotadora.
Son falsos revolucionarios los que desean barrer la Monarquía, acabar con los reyes que ciñen corona, y dejan subsistir, sin embargo, el régimen burgués y los reyes del taller, mucho peores que aquéllos.
Son falsos revolucionarios los que, reconociendo que la existencia de la Iglesia católica es un obstáculo al progreso del pueblo, y ensalzando a todas horas el libre pensamiento y hasta el ateísmo, se contentan con pedir que suprima del presupuesto la cantidad que anualmente se entrega a aquella, en vez de reclamar que cuanto la misma posee, cuanto ha acaparado explotando conciencias y valiéndose del engaño, se arranque de su poder y se restituya a la sociedad.
Son falsos revolucionarios y socialistas de pega los que quieren curar el malestar social, la explotación obrera, haciendo pequeños lotes el terreno que aun posee el Estado y entregándolos a censo a un puñado de proletarios; precisamente lo contrario de lo que exigen la solución del problema social.
Son falsos revolucionarios los que se limitan a pedir la supresión de la lista civil y el presupuesto del clero, todo lo cual pasa de 60 millones de pesetas, y no hacen lo propio con la Deuda pública –la lista civil de los vagos explotadores-que cuesta anualmente cerca de 300 millones.
Son falsos revolucionarios los que sostienen que el pueblo obtendrá completa libertad y mejorará su situación económica el día que la federación política sea un hecho, pues ni ésta puede hacer que aumenten los salarios un solo céntimo ni impedirá que el patrono explote lo mismo que ahora o más si la centralización capitalista ha aumentado.
Son falsos revolucionarios los que, cerrando los ojos ante la lucha incesante, ante el antagonismo declarado de los intereses patronales y los intereses obreros, afirman que unos y otros pueden vivir en perfecta armonía y prosperar dentro del régimen republicano.
De tales gentes no puede esperar la clase trabajadora otra cosa que desengaños y traiciones.
Los que de veras van a la revolución, los verdaderos socialistas y revolucionarios se hallan separados de aquéllos por una insalvable distancia.
Proclaman, en primer lugar, la lucha de clases, o sea, la guerra de los proletarios, de los desposeídos, contra los poseedores, contra los que tienen acaparados todos los medios de producción y de cambio, y al efecto, recomiendan la organización de los trabajadores en partido político distinto y opuesto a todos los partidos burgueses.

Tienen por aspiración o ideal la emancipación económica de cuantos trabajan, o lo que es lo mismo, la abolición de clases, pues siendo todos iguales socialmente, no habiendo explotadores, la esclavitud y la miseria dejarán de existir.
Consideran el único medio de acabar con el predominio de unos sobre otros la transformación en propiedad común o social de los instrumentos de trabajo, primeras materias y todas cuántas cosas sean necesarias a la producción, que son hoy propiedad individual o privada, de la que nace el salario, que es el precio del alquiler del obrero, y la imposibilidad de que éste pueda disponer de todo el fruto de su trabajo.
Entienden que esta transformación sólo podrá hacerse violentamente, por medio de la fuerza, y previa la conquista (efectuada también con procedimientos revolucionarios) del poder político por la clase trabajadora.
Quieren además que mientras los desheredados obtienen la organización y reúnen las fuerzas necesarias para asaltar la fortaleza de la burguesía e implantar las soluciones igualitarias y científicas que el socialismo sustenta, se alcancen mejoras positivas (reducción de horas de trabajo, un mínimum de salario, pensión a los inválidos, etc, etc.) que pongan al obrero en condiciones de trabajar con más eficacia que hoy por redimirse del yugo capitalista.
Esfuérzanse por que los explotados hagan política propia, apartándose de los partidos burgueses, donde están sus enemigos y sus verdugos, y reforzando las filas de los que ya luchan contra la clase patronal.
Y, en una palabra, de acuerdo con la afirmación del inolvidable Marx, sostienen a todas horas que la emancipación de los trabajadores, la muerte como clase de los capitalistas, no puede producirla ningún partido burgués, sino que ha de ser obra única y exclusivamente de los mismos explotados.
Marcada la importante diferencia que existe entre los falsos y los verdaderos revolucionarios, entre los vergonzantes defensores de la burguesía y los declarados enemigos de ella, réstanos decir a los trabajadores que están con los primeros, que los abandonen, que no hagan caso de ellos, aunque les hablen vagamente de emancipación y socialismo –etiqueta con que quieren ocultar sus doctrinas y procedimientos burgueses- y que vengan a su propio campo, al campo socialista revolucionario, donde se pelea de veras porque desparezca la explotación del hombre por el hombre.
(El Socialista, núm. 190, 25-X-1889), p.2 )
DIARIO PROGRESISTA

sábado, 8 de febrero de 2014

UGT DESTACA EL FRACASO DEL GOBIERNO

El auténtico balance de la reforma laboral: un millón de empleos destruidos y 12% más de paro
VIERNES, 7 DE FEBRERO DE 2014
DIARIO PROGRESISTA
La reforma laboral "no ha generado empleo ni ha reducido el paro, es un hecho incontestable", ha afirmado este viernes el secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, durante la presentación de un informe en el que, agarrándose a datos oficiales, se hace balance de los dos años de vida de la reforma laboral.
El auténtico balance de la reforma laboral: un millón de empleos destruidos y 12% más de paro Ferrer ha denunciado que, desde su entrada en vigor, el 12 de febrero de 2012, la reforma laboral no ha cumplido ninguno de sus objetivos. Así, de acuerdo con los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), desde el cuarto trimestre de 2011 al cuarto trimestre de 2013, se han destruido en España 1.049.300 empleos (un 5,9%) y el paro ha aumentado en 622.700 personas, un 11,8%.
Tampoco la reforma laboral ha contribuido a mejorar la calidad del empleo, según Ferrer. Los asalariados indefinidos se han reducido un 6% en dos años (-673.900 trabajadores fijos) y el trabajo a tiempo parcial involutario se ha incrementado un 27%, con 365.200 ocupados a tiempo parcial más porque no encuentran empleo a tiempo completo.
Asimismo, el responsable de UGT ha señalado que, de acuerdo con los datos de los servicios públicos de empleo, la contratación temporal ha aumentado un 8,6% entre febrero de 2012 y enero de 2014, frente a un repunte de la contratación fija de sólo el 2%.
El contrato indefinido de apoyo a emprendedores, una de las medidas estrellas de la reforma, ha caído un 4% y apenas representa el 0,6% del conjunto de la contratación y el 7,3% en el total de contratos fijos, según ha expuesto Ferrer.
En este punto, el dirigente sindical ha subrayado que el 86% de los contratos de apoyo a emprendedores no han superado el primer año de vida, justamente el tiempo que dura el periodo de prueba de este contrato, algo que, según ha recordado, ya denunciaron los sindicatos que iba a suceder.
Otros efectos de la reforma laboral han sido, en opinión de Ferrer, el aumento del paro de larga duración (un 36,1% más, hasta el punto de que seis de cada diez desempleados ya llevan más de un año en el paro), y el crecimiento del subempleo (trabajar menos horas de las necesarias o estar ocupado en puestos de cualificación inferior a la real) en 164.000 personas, hasta la "preocupante" cifra de 2,4 millones de trabajadores subempleados.
A todos estos efectos, Ferrer ha añadido el bloqueo de la negociación colectiva y la devaluación de los salarios. Pese a la moderación de los sueldos pactada en el Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva (ANC) se observa, según Ferrer, una caída notable de los costes salariales, superior al 9%, lo que está provocando "importantes brechas de desigualdad".
En este punto, Ferrer ha indicado que los sindicatos han trasladado a la CEOE la necesidad de que los salarios empiecen a ganar poder adquisitivo, porque eso podría ayudar a estimular la demanda interna y a su vez, el empleo.
Según ha avanzado, de cara a la posible renovación del pacto de convenios (el actual finaliza su vigencia este año), se ha creado un grupo técnico de economistas de ambas partes para analizar cómo están evolucionando los salarios y los otros aspectos incluidos en el acuerdo.
El secretario de Acción Sindical ha explicado al respecto que ni patronal ni Gobierno han cumplido la parte establecida en el acuerdo (reinversión y moderación de las rentas de capital y control de los precios públicos), por lo que, aquí, ha dicho "sólo una parte ha pagado su ronda", y encima en vano, pues la moderación salarial se acordó a cambio del mantenimiento del empleo.

jueves, 6 de febrero de 2014

Cleóbulo

MIÉRCOLES, 5 DE FEBRERO DE 2014
ENCARNI PÁMPANAS
Tengo que agradecer al ministro Wert mi redescubrimiento de la Filosofía desde que decidió ningunearla. Tanto es así que día tras día, comienzo a entender cada fragmento de vida que me rodea. Esta vez me he encontrado con el poeta Cleóbulo, considerado como uno de los Siete Sabios de Grecia, que gobernó Lindos, en la Isla de Rodas en el año 600 a.c. Pues bien, a Cleóbulo se le atribuye el siguiente aforismo: "Aceptar la Injusticia no es una Virtud, sino todo lo Contrario"…
Aceptar la Injusticia es imposible cuando convives con sus consecuencias, pero si la utilizas como herramienta para conseguir otro tipo de intereses; las dificultades para asumirla se relativizan, transformando en daños colaterales lo que nunca debería suceder. Desde esta perspectiva se puede conciliar el sueño. Con la obligación y el deber cumplido. En la buena dirección. España ha vuelto. Como dios manda.
Si hago el ejercicio de mirar y ver al gobierno del PP con la mirada de Cleóbulo de Lindos, compruebo que le interesa la Injusticia: Los pobres, más pobres y los ricos más ricos: La desigualdad es su seña de identidad. Hay élites que no pueden soportar perder el poder, que no pueden soportar que haya una sociedad justa. Hay élites que no consienten que Eva se coma una manzana para que pueda ver la realidad tal como es y quiera transformarla.
Por eso, a este Gobierno del PP, le interesa que exista machismo, pobreza, analfabetismo, injusticia, enfermedades y corrupción… para recordarnos que su justicia significa que los de siempre deben de ser amos y señores. Su justicia es que vuelva una España con 2.226.000 niños y niñas por debajo del umbral de la pobreza*; que las personas migrantes sin papeles no tengan tarjeta sanitaria, ni acceso a la #SanidadPública, a pesar de que el Comité Europeo de Derechos Sociales resuelva que el Gobierno de España incumple la Carta Social Europea en su artículo 11… que las pensiones suban de mentira...
Por eso, a este gobierno del PP, le interesa que su justicia sea la inequidad fiscal. Dos ejemplos: una persona soltera y sin hijos, con unos ingresos medios de 41.310 euros anuales presenta una carga fiscal que se sitúa por encima del 27,9%. En la práctica, ninguna empresa soporta una carga del impuesto de sociedades por encima del 25,2%. Una persona con dos hijos a su cargo e ingresos medios de 16.524 euros presenta una carga fiscal que ronda el 15,6% de su renta, carga cercana a la de las multinacionales que facturan más de 1.000 millones**.
Por eso, a este gobierno del PP, no le interesa visibilizar que las medidas de recortes sociales, educativos, sanitarios y legales no tienen resultados que se traduzcan en ahorro, y tampoco le interesa aplicar otras medidas para desarrollar sistemas fiscales donde se mejore la transparencia y pague más el que más tiene; que se haga frente a la evasión fiscal y corrupción; que se blinden los servicios Sociales, la Eduación, la Sanidad y la Justicia. Por eso no le interesa que la Cultura, el Desarrollo del pensamiento crítico, que no único; el Arte; la Investigación y el Desarrollo tengan Voz. Por eso no le interesa que sepamos que privatizando todo lo que se pueda; el país, la Comunidad Autónoma o el Ayuntamiento… seremos mercancía al servicio de fondos de inversión. No le interesa que haya espacio de Gobierno o de participación ciudadana.
La buena dirección del gobierno del presidente Rajoy, abraza la Injusticia. Acepta que alrededor de 12,7 millones de personas en España estén en situación de pobreza y exclusión social. Acepta que el número de personas pobres en el 2022 pueda alcanzar los casi 18 millones (un 38% de la población). Acepta que haya niños y niñas pasando hambre, que haya familias con todas las personas en paro… Acepta la tasa de desempleo, con una sonrisa en forma de ERE de refresco de Cola.
La buena dirección del Gobierno del presidente Rajoy, está debajo de sus peinetas y mantillas, de beneficencias y mentiras, de prebendas y corrupción, está detrás de su Ley Wert y de su ley Gallardón, de sus despidos diferidos, de sus Bárcenas y Gürtel… Y ante tanta injusticia contraria a la virtud, se reviste con el poder de mandar callar. Pues no. Nos seguirá oyendo, porque si nos quitan la palabra de las instituciones democráticas, la defenderemos en la calle.
Yo, desde mi condición humana, ciudadana y admiradora de Cleóbulo de Lindos, no estoy dispuesta a comprobar que la Injusticia se adueña de las instituciones disfrazada de virtud. Así…A Ras de Suelo
@EncarniMMSS
*Save de Children
**(elaboración de Intermon Oxfam a partir de los datos de GETSHA).
DIARIO PROGRESISTA

lunes, 3 de febrero de 2014

Insensatez

LUNES, 3 DE FEBRERO DE 2014
PABLO IGLESIAS
El miedo que infunde el socialismo en la clase privilegiada refléjase bien claramente en la conducta que sus representantes y servidores observan con las huestes o defensores de aquél.
Ese miedo es tan grande, tan extraordinario, que llega a quitar no la tranquilidad y la calma, sino hasta la razón y el conocimiento a los más sesudos campeones del orden social presente.
No se explican de otro modo las medidas de represión, legales unas, arbitrarias otras, ora duraderas, ora momentáneas, que adoptan todos los Gobiernos y autoridades de los países que pasan por civilizados contra los que trabajan por sustituir el régimen individualista o de la propiedad privada con un sistema social donde, por ser la riqueza patrimonio de todos, no quepan antagonismos ni luchas entre los seres humanos.
El movimiento socialista, a pesar de todo eso, crece y crece, haciéndose cada día más poderoso en todas partes.
Y es fatal que así suceda. Las causas que le han engendrado, y que envían a él a todas horas elementos nuevos, subsisten con más fuerza que antes, y en vez de ofrecer señales que indiquen su extinción, manifiestan un considerable desarrollo.
¿Qué importa que se declare el pequeño estado de sitio para los defensores de la emancipación obrera, si el desarrollo industrial, que nadie puede impedir ni contener, arroja al campo revolucionario miles de soldados y les obliga a luchar con empeño contra la clase poseyente?
¿Qué importa que se llenen las prisiones de obreros que se sublevan contra el poder patronal, si la desenfrenada explotación de los detentadores de la riqueza reemplaza a aquéllos con mayor número de descontentos y exasperados?
¿Qué importa que el Código penal se aplique con todo rigor a los que conducen a la lucha económica a sus compañeros de trabajo, si esa lucha la fomenta la guerra, la competencia entre sí mantienen los patronos y que da a las huelgas buenos directores y excelentes soldados?
¿Qué importa que se apalee y acuchille a los que no se resignan a morir de hambre en un rincón, si las bajas que puedan hacer en éstos los sicarios de la burguesía son cubiertas enseguida por el copioso excedente obrero que los inventos mecánicos originan?
¿Qué importa que se persigan con saña a los que trabajan por apresurar la Revolución social, si la concentración capitalista, convirtiendo de la noche a la mañana en proletarios a muchos patronos y poniendo a otros en situación de serlo en breve, envía a las filas socialistas muchos y muy valiosos elementos?
¿Qué importa que se procure inutilizar a los hombres más capaces y activos del ejército obrero, si la burguesía, imposibilitada de tener a su servicio tantos hombres de carrera como salen de las universidades, les obliga a que vayan a ocupar un puesto en aquél?
¿Qué importa, en fin, que para combatir el socialismo hagan uso los Gobiernos de cuantos medios disponen, si la clase a quienes ellos representan se debilita y quebranta de día en día y nada existe que pueda atajar su mal ni evitar su próxima caída?
No; el socialismo es un efecto, no una causa, y mientras no se extirpen las que lo producen, todo lo que se haga contra él será inútil ¿Puede la burguesía acometer semejante tarea? Imposible. Ni está en su mano contener la evolución económica, ni los antagonismos, renunciando a sus privilegios, eso equivaldría al suicidio, y las clases jamás se suicidan.
El socialismo, pues, es indestructible mientras no cumpla su misión, y nada, absolutamente nada, ni crítica, ni leyes, ni fusiles, lograrán detener su desarrollo.
Lo único que se conseguiría combatiéndole por la fuerza y persiguiendo a sus adeptos; lo único que obtendrán los Gobiernos de la burguesía, de continuar la insensata campaña que han emprendido contra él, es que cuando llegue la hora suprema, cuando al grito de ¡viva la Revolución social!, los proletarios se alcen en armas y rompan las cadenas de su esclavitud, estalle impetuosa su ira y satisfagan los deseos de venganza que necesariamente han de abrigar sus pechos.
(El Socialista, núm. 170, 7-VI-1889, p.2)
DIARIO PROGRESISTA

lunes, 27 de enero de 2014

Todos roban

LUNES, 27 DE ENERO DE 2014
PABLO IGLESIAS
La prensa y los partidos burgueses, afectando una honradez de que carecen, vienen ocupándose hace mucho tiempo, ante los repetidos desfalcos que se llevan a cabo en la Administración pública, de la necesidad de moralizar ésta.
Sin embargo, suben al Poder los conservadores y nada hacen de tanto como dicen; suben los izquierdistas, y los desfalcos continúan; gobierna el fusionismo, y los robos e irregularidades (como han dado en decir aquellos a quienes duele llamar ladrones a los que visten de frac o levita) aumentan extraordinariamente. Y lo mismo que éstos harán los demás partidos burgueses que no han logrado salir aún de la antesala del Poder, es decir, de las filas oposicionistas.
¿Cómo tomar en serio esos pujos de moralidad de unos y otros elementos burgueses, cuando la clase que actualmente domina se mantiene del robo y con el robo se enriquece?
¿Cómo han de proceder los Gobiernos contra quienes realizan desfalcos de importancia, si los individuos que forman parte de ellos, a más de ser los servidores de una clase que lo debe todo a la rapiña, tratan también de hacer lo que pueden, y unas veces legalmente y otras con apariencia de legalidad, cobran sus servicios improvisando fortunas escandalosas?
El Banco de España, el de la Habana, el Hipotecario, la Compañía Transatlántica, la de Tabacos, las de ferrocarriles y otros establecimientos de crédito por el estilo, ¿qué representan?, ¿qué son? Pues cuevas y nada más que cuevas de bandidos, donde se trama el modo mejor de desvalijar por completo a la clase productora y a los ladronzuelos que roban a ésta al por menor.
Y no hablemos de la Bolsa, de ese sitio donde se cotizan valores y que con sobrada razón pudiéramos llamar Centro o plaza de la flor y nata de los ladrones, pues allí van a quitarse unos a otros, apelando a toda clase de engaños, mentiras y estratagemas, lo que antes han arrebatado por medio de la violencia la pueblo productor.
Además, ¿qué le importa a la clase capitalista que sus servidores metan de cuando en cuando la mano en las arcas públicas? ¿Qué significa para ella la desaparición de unos cuantos millones? Sean sus abogados y defensores listos; sepan sujetar bien los brazos a la masa obrera para que no puedan rechazar el constante despojo que se le hace del fruto de su trabajo; métanla en cintura cuando, acosada por el hambre, pida algo de lo suyo, y aunque por ese servicio cobren o tomen los gobernantes una buena cantidad, a la burguesía no le dará cuidado. Pásale en esto a la clase poseyente lo que al patrono con los capataces o encargados de las fábricas: nada le importa darles buenos salarios y tolerarles infinidad de chanchullos, con tal que ellos obliguen a los obreros que están a sus órdenes a dejar en beneficio del industrial la mayor parte de su trabajo.
Por otra parte, si la clase explotadora vive, como ella misma dice, del negocio –hablando con propiedad, del robo- ynegocia con el hambre, la honra y la vida de los trabajadores, ¿por qué sus servidores (ministros, gobernadores, generales, etc, etc.) no han de negociar también vendiendo destinos, tomando parte en empresas representados por otros individuos, o procurando “desinteresadamente” que tal o cual contrato se conceda a ésta o a la otra Compañía? ¿Por qué, asimismo, los empleados que no ocupan puestos elevados, y por lo mismo les es difícil “negociar” sin correr riesgo alguno, no han de llevarse por delante, al presentárseles coyuntura, las cantidades que se les confían o parte de ellas? La moral burguesa, basada en la apropiación del trabajo ajeno, en la expoliación de los productores, debe ser igual para todos los que, de un modo o de otro, figuran en las filas de la clase parásita. Además, la ley escrita que condena a los que roban fuera del medio que ella permite es letra muerta si la cantidad robada es de cuantía o el que se la ha llevado dispone de recomendaciones o influencias.
Sería, pues, incomprensible que una clase compuesta toda –desde el tendero de comestibles y el industrial que explota a algunos obreros hasta el capitalista, incluyendo en ella también la alta burocracia-de gentes que viven del trabajo de los demás, quisiera impedir el robo y los desfalcos en la administración de sus servicios. Cuando más, lo que hará, y lo que hace, es castigar a los pequeños empleados que distraigan alguna cantidad insignificante; pero a los gordos, a los poderosos, jamás.
Quién extirpará de veras ese vicio social; quien logrará concluir con todos los ladrones, grandes, medianos y pequeños, y con sus auxiliares, es la clase robada, la clase a quien todos ellos han despojado un día y otro día de lo que con su esfuerzo ha producido: la clase trabajadora.
Pero esto lo conseguirá, no manteniendo en pie el actual orden de cosas, sino barriendo por completo las instituciones burguesas y estableciendo en su lugar un régimen social en que el consumidor, salvo en los casos de imposibilidad física, sea al mismo tiempo productor.
Así no podrá haber ni ladrones ni robados.
(El Socialista, número 94, 23-XII-1887, p.2)
DIARIO PROGRESISTA

sábado, 25 de enero de 2014

DIAS DE ESCUELA

Por Francisco Parra
“Bien abrigado, llegaba al colegio, mil novecientos sesenta, hace poco tiempo…”, canta el vocalista de asfalto, el grupo actúa algo incómodo en un pequeño escenario improvisado en una discoteca rural que tiene más apariencia de salón de baile que de discoteca, al fondo los paisanos escuchan el rasgueo de guitarras eléctricas y el tum tum del baterista “.. formados ante una cruz y a ciertos retratos….”, los músicos acostumbrados a los teatros de los colegios mayores de Madrid, a las amplias campas de los conciertos estivales que empiezan a proliferar en la España que estrena democracia y libertad, o a los selectas salas de conciertos de las capitales a los que acude una muchedumbre de entregados, que no paran de bailar imitando a los guitarristas, punteando en guitarras imaginadas, se van dando cuenta de lo efímera que resulta la fama, desplazados por la movida madrileña, los rockeros apuran los últimos réditos de sus pasados éxitos, actuando para un público en su mayoría indiferente, en el que apenas unos pocos pulsan su imaginario instrumento…. “…entre bostezo y bostezo, gloriosos himnos pesados…” prosigue el cantante con su tonada.
Entre ese público diríamos más actual, hay alguien que evoca su escuela tan parecida a aquella que el compositor ha versado, “ … despertamos en pupitres de dos en dos, aún recuerdo el estrecho bigote de Don Ramón… ”- retumba la música lo largo de la sala de baile. Don Ramón o Don Antonio, que más da, también con su estrecho bigote, su cara angulosa y pelo abrillantado por la gomina, facha agitanada , voz bronca, y mano larga, enhiesto y siempre con el cigarro en la mano, dictando las tablas de multiplicar, dos por uno, dos, dos por dos, cuatro,…era el director de aquella escuela rural con aires capitalinos, construida en la república, de ladrillo rojo, amplios ventanales y aspecto modernista, tenía dos plantas para separar conveniente la instrucción de niños y niñas”.. la estufa de carbón frente al profesor, la dichosa estufa que no calienta ni a Dios..” – resuena la canción. Frente a la entrada un patio delantero colmado de plataneras que habrían sus ramas para dar mejor sombra, fruto sin duda de los buenos oficios de algún bedel que debió tomarle el gusto a la jardinería, el patio de atrás ralo era campo gimnástico, aquella escuela que debió ser limpia y alegre en su momento, estaba dejada de la mano de dios, gris, sucia, desconchada y con unos servicios tan malolientes que las necesidades se hacía a uno de los costados del edificio, allí crecía la mala yerba abonada por los orines y cacas de los muchachos. Jardineras en donde antaño crecía la caléndula, eran pasto de ortigas y cardos. Integradas en el patio se habían construido viviendas en planta baja para los maestros , con jardincillos en donde crecían rosales, lilas, begonias , margaritas y calendulas.
“…Suena el timbre ¡Al Fin!, bocadillo, recreo, ¡Qué pasión!...”, “Una tortura más, antes del juego, la leche en polvo y el queso americano…” – ahora la guitarra y el bajo quitan protagonismo al vocalista. Que poco nos gustaba aquella leche, los que podíamos llevábamos envuelto en papel unos gramos de “colacao” para digerir el presente del amigo americano, a la escuela se iba jugando, chascando cantos rodados, uno tiraba el pedrusco y otro había de acertar y por mor de la física desplazarlo algunos centímetros hacía atrás, el primer tirador recogía su guijarro y guiñando el ojo hacía puntería para acertar al canto del otro tirador, al final siempre había que correr porque se hacía tarde y la puerta de la escuela quedaba cerrada a cal y canto. En el recreo se jugaba al abrigo de las plataneras con la peonza, las canicas, las bolas de rodamiento y las chapas. Liberados del temor que infundía el magisterio, en el patio se avivaba la imaginación para lo malo y para lo bueno, surgían así las bravatas más groseras, junto a las rifas en las que nos desprendíamos de canicas, cromos, indios y vaqueros, con la ayuda del papel de la suerte, cuyas caras interiores convenientemente coloreadas daban cuenta de la jerarquía del premio, o los mercados de estampas recortadas de cajas de cerillas, cuya cara se adornaba con litografías de animales, flores, toreros, loza, etc….”…sales Sales tú y el gordo después, te cambio los cromos, te juego al tacón.” …”…Sabes tú, la ligo yo, apuremos el tiempo que ya nos meten dentro,,,,” . “Yeahh..” – grita al cantante.
Maestros como en botica, de todo había en la escuela, buenos y malos, estirados y cariñosos, laxos y severos, y alguno hasta impedido de ejercer su magisterio por antiguas rebeldías, lo cierto es que la memoria de un niño solo recoge los buenos recuerdos, los de Don Julián que premiaba la aplicación enseñando en la salita de estar de una de aquellas viviendas en donde aún crecía la caléndula, los libros de Salvat con esplendidas fotografías la fauna ibérica o selvática, ó don Ricardo que premiaba el cuaderno de deberes más airoso, en el que cabía el dibujo, el recorte de revista y el poema. ¡Hay las bravuconadas que nos llevaron a querer ser hombres apurando las colillas que encontrábamos por el suelo!. Con cuánta razón uso aquella vez Don Ricardo la vara de fresno para que entendiéramos que el tabaco no solo era malo para la salud, sino que apurar la colilla de algún achacoso podría causarnos algún mal mayor.
“… Dos horas de catecismo y en Mayo la comunión. La letra con sangre entra, otro capón,…”- vuelve a oírse al cantante con su tonada. El cura todos los lunes daba la religión, y preguntaba de que iba el sermón del domingo, siempre a aquellos que no había ido a misa o los que habiendo ido habían estado distraídos, bien lo sabía el ya que niños y niñas en misa siempre ocupaban las primeras bancadas de la iglesia, a la derecha del párroco los hombres a la izquierda las mujeres. Los lunes el capón era seguro. Mayo, el mes de las flores y los altarcitos para la virgen, era la única vez en que los chicos subíamos hasta la planta de las chicas, solo para rezar juntos el rosario. Los recreos siempre a horas distintas. Ascender aquellas escaleras en otro momento, era pena de muerte segura… “…tarea para mañana y puesto el abrigo, otra copla a los del cuadro y hasta mañana Don Ramón…”….Hasta mañana Don Ramón o quizás hasta después, pues los magros sueldos requerían de permanencias que abonaban las familias que podían.
El sonido de la banda es poderoso, limpio, entre rock y pop, sin duda son buenos músicos, actuando con profesionalidad incluso para un público para nada entregado…, “ Y ahora tú, qué pensarás, si cuando más me oprimían, más amé la libertad…y es a ti a quién canto hoy,…enseña a tu hijo, oooohhhhh enseña a tu hijo a amar, laaaa,,,,,,, libertad”.

El vinilo de Chapa-discos ha dejado de sonar, y el final de la canción me ha devuelto a la realidad de este cuartucho trastero al que de cuando en cuando bajo a escuchar música de los años ochenta, es una aparato destartalado y remendado cuyo tiempo se contará por el que dure la aguja de su brazo que ya parece ir teniendo el tiempo contado, sin duda cuarenta años de servicio ya es mucho tiempo para un electrodoméstico. Subo a casa a leer el periódico: el dichoso paro que no mengua, los recortes, a vueltas con la ley Wert, la reforma de la ley del aborto,..he puesto la televisión y por la uno ponen la homilía de Cañizares en el día de la familia….la apago y salgo a la ventana a airearme, miro lejos, agudizo mi vista de miope todo lo que puedo y en el horizonte alcanzo a ver ajado el jardincillo en donde Don Julián plantaba las pocas caléndulas que aún crecían en la escuela del pueblo.

DIAS DE ESCUELA

Bien abrigado llegaba al colegio,
1960 hace poco tiempo.
Formados frente a una cruz
y a ciertos retratos
ente bostezo y bostezo,
gloriosos himnos pesados.
Despertamos en pupitres de dos en dos,
aún recuerdo el estrecho bigote de Don Ramón,
y la estufa de carbón frente al profesor,
la dichosa estufa que no calienta ni a Dios.

Suena el timbre, ¡Al fín!
bocadillo, recreo, ¡Qué pasión!
Una tortura más, antes del juego,
la leche en polvo y el queso americano.

Sales tú y el gordo después,
te cambio los cromos, te juego al tacón.
Sabes tú, la ligo yo,
apuremos el tiempo que ya nos meten dentro.

Yeahh...

Dos horas de catecismo y en Mayo la comunión.
La letra con sangre entra, otro capón,
tarea para mañana y puesto el abrigo,
otra copla a los del cuadro y hasta mañana Don Ramón.
Y ahora tú, qué pensarás,
si cuando más me oprimian, más amé la libertad
y es a tí a quién canto hoy,
enseña a tu hijo, oooohhhhh enseña a tu hijo
a amar, la libertad

miércoles, 22 de enero de 2014

Siete falacias

MIÉRCOLES, 22 DE ENERO DE 2014
ANTONIO MIGUEL CARMONA
Una falacia es un argumento que parece válido pero no lo es. Repiten sin cesar Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría los trece tipos de falacias de Aristóteles de los que extraeré sólo una escogida selección.
Primera falacia: “es la primera vez que hemos conseguido que disminuya el desempleo en España a partir de cifras muy bajas de crecimiento”. Esconden que el descenso del desempleo obedece a la salida de población activa, a la baja de registrados, la salida del país de jóvenes, el desánimo de cientos de desempleados.
Segunda falacia: “hemos conseguido disminuir la prima de riesgo”. Ocultan premeditadamente que la prima de riesgo ha descendido en todos los países por la actuación directa del Banco Central Europeo desde septiembre de 2012.
Tercera falacia: “hemos logrado salir de la crisis”. Sin señalar que la vuelta a cifras positivas de crecimiento –donde las dejó Zapatero-, se debe al incremento de las economías europeas y que la política económica de Rajoy ha supuesto un lastre originado por la subida de impuestos a las clases medias y los recortes de gasto a los más necesitados, llevando por ello al consumo a su hundimiento.
Cuarta falacia: “hemos conseguido que España no fuera rescatada”. En primer lugar, muy al contrario de lo que se dice, el sistema bancario español tuvo que ser rescatado. La causa fue la reforma financiera de Luis de Guindos en mayo de 2012, norma que provocó una estampida de capitales y la actuación inmediata de la troika para salvar nuestro sistema financiero.
Quinta falacia: “la luz ha disminuido en España durante el último año”. Las sucesivas subidas suman acumuladamente un incremento en la factura de los españoles sin antecedentes tan agresivos a nuestros bolsillos.
Sexta falacia: “los salarios en España no han disminuido”. Falsedad que el propio INE se ocupó de desmentir horas después de que Montoro expusiera tamaña falsedad, notoria impostura, mentira tan grande.
Séptima falacia: “sostendremos el poder adquisitivo de las pensiones”. Báñez aprobó que sólo subirían un 0,25%, con una inflación que será cuatro veces superior. Es como para que se nos ponga cara de tontos a todos los españoles.
Descansaremos de tanta falacia porque, créanme, hay más. Un lugar para recordar que los españoles somos víctimas de aquellos que nos gobiernan porque éstos creen sencillamente que les creemos.
@AntonioMiguelC
DIARIO PROGRESISTA