martes, 10 de septiembre de 2013

El bandolerismo Capitalista


LUNES, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2013

PABLO IGLESIAS 

 Mientras al dinero se le deja en paz, mientras los jueces le respetan, la Guardia Civil le defiende y los Gobiernos le protegen, la prensa burguesa demanda con gran urgencia toda clase de medidas de represión para los que, empujados por la desesperación y el hambre, atentan en Andalucía y en otras partes contra la propiedad del Estado o contra la de aquéllos que la han adquirido sin experimentar fatiga alguna.

Lo que sí vamos a demostrar es que siendo lo que pudiéramos llamar el bandolerismo proletario consecuencia forzosa del bandolerismo capitalista, en tanto éste no desaparezca, vivirá aquél, resultando, pro consiguiente, torpe la campaña de la Prensa al pretender que semejante mal desaparezca haciendo uso de los fusiles o dando con los delincuentes en presidio.

¿Cuál es la causa eficiente, el motivo verdadero de que los menesterosos, ya sean del campo o de las ciudades, apelen al robo con o sin violencia? La miseria, engendradora igualmente de otras muchas plagas sociales.

 ¿Y quién es hoy el principal causante de la miseria? El bandolerismo capitalista.

¿Qué hacen las compañías ferroviarias para aumentar las ganancias o beneficios de los accionistas? Reducir todo lo posible sus gastos de material y personal. Estaciones que debieran constituirse, no se hacen; coches, máquinas y vías que debieran renovarse, no se renuevan; y servicios donde debieran emplearse dos o tres hombres, solamente tienen uno. La consecuencia precisa de todo esto es la ocupación de un número relativamente corto de trabajadores.

Viniendo ahora a los grandes propietarios de la tierra, ¿quién ignora la inicua explotación que ejercen con sus obreros y los mezquinos salarios con que remuneran su penoso cuanto productivo trabajo? En las épocas de la labora, y prevaliéndose de la abundancia de brazos, los alquilan por una cantidad insignificante, haciéndolos trabajar más que a bestias; en cuanto aquéllas cesan, su despido es inmediato. En esas temporadas, los unos, los ricos propietarios, aumentan su riqueza considerablemente con el trabajo ajeno; los otros, los pobres productores, malcomen mientras con su sudor y sus esfuerzos amasan una fortuna a sus explotadores.

Por consiguiente, si el bandolerismo capitalista o la explotación patronal coloca al proletariado en una situación cada vez más miserable, ya por los cortos salarios que da a los que trabajan, ya por disminuir ciertas obras necesarias, o porque a medida que se desarrolla suple la labor manual con la labor mecánica, ¿quién amamanta y da vida al bandolerismo proletario? El y sólo él. Que los obreros, al poner en función sus energías ganaran para satisfacer sus necesidades y las de sus familias, y ninguno de ellos pensaría en apelar a procedimientos punibles.

Es, pues, absurdo pretender curar dicha plaga por medio de las armas y de los presidios; tan absurdo como querer extirpar la prostitución con simples lecciones de moral.

Limitando en parte la explotación obrera mediante la fijación de una jornada máxima de trabajo y de un salario mínimo, reglamentando el trabajo de la mujer y del niño y adoptando algunas otras medidas, podrá lograrse que el bandolerismo capitalista, que el robo legal del producto del trabajo pierda algo de su poder, y, por lo mismo, que el mal por él engendrado no sea tan fuerte.

 Mas la cura total, el que el hambriento desesperado no apele a malos medios para acallar su necesidad y la de sus hijos, esa nos será un hecho hasta que el bandolerismo capitalista perezca, o lo que es igual, hasta que el Socialismo revolucionario concluya con el presente orden social y garantice a todos, con la implantación del colectivismo, el producto íntegro de su trabajo.

Publicado en El Socialista, el 16 de febrero de 1894

DIARIO PROGRESISTA

sábado, 7 de septiembre de 2013

Diez consejos de Cicerón a Mariano Rajoy


La obra 'Cómo gobernar un país', de Philip Freeman, recupera en una breve antología el pensamiento político del cónsul de Roma

 ALEJANDRO TORRÚS Madrid 07/09/2013 08:00 Actualizado: 07/09/2013 08:50



Detalle de la portada de 'Cómo gobernar un país'.

Cuando Cicerón fue nombrado cónsul de Roma el gobierno constitucional de la República se estaba desmoronando. Las facciones políticas del momento se negaban a escucharse, la economía estaba estancada y el desempleo se había erigido como la principal amenaza para la estabilidad ciudadana. Cicerón, un conservador moderado, llegó al poder con la esperanza de recuperar el pasado glorioso. La realidad del poder, sin embargo, se lo impidió.

Apenas tres años después de su ascenso a lo más alto de la República, los que hasta el momento habían sido sus aliados le pararon los pies. Pompeyo, Craso y Julio César formaron un triunvirato con el que gobernar la República entre bastidores. Lo invitaron a unirse a ellos, pero Cicerón no quiso relación alguna con la autoridad ilegítima. Años más tarde Cicerón sería ejecutado. Antes, tuvo suficiente tiempo para escribir numerosos ensayos, tratados y cartas en los que ponía reglas, aconsejaba y delimitaba, siempre a partir de su propia experiencia, sobre cómo debe funcionar un buen gobierno.

Ahora, Philip Freeman, especialista en lenguas clásicas, recupera en una breve antología el pensamiento político del cónsul de Roma en la obra Cómo gobernar un país (Crítica) que bien constituye, como reza su subtítulo, una guía antigua para políticos modernos. Una guía que diecinueve siglos después sigue de plena actualidad. Estos son diez los consejos que Cicerón lanzaría hoy día a Mariano Rajoy.

1. La corrupción destruye a la nación

El consejo no podía ser más apropiado para el tiempo actual. Para Cicerón, la corrupción se había convertido en un verdadero cáncer que devoraba el corazón del Estado. Para la historia quedará el discurso de Cicerón en el juicio contra Gayo Verres, antiguo gobernador de la isla de Sicilia cuya forma de gobierno se convirtió en paradigma del político depravado. En sus palabras, Cicerón demostró no sólo una lucha férrea contra la corrupción sino que prometió enfrentarse a todos aquellos que se atrevieran a defender al corrupto.

2. La inmigración fortalece a un país

Cuando se cumple un año de la expulsión del Sistema Nacional de Salud de cerca de un millón de inmigrantes irregulares, los consejos de Cicerón se hacen más valiosos que nunca. Roma pasó de ser un pueblecito a un imperio poderoso gracias a su política de acogida de nuevos ciudadanos a medida que se extendía por el Mediterráneo. Hasta los esclavos podían llegar a ser integrantes plenos de la sociedad y tener derecho a voto. Los ciudadanos nuevos aportan, a su juicio, nueva energía e ideas a las nación.

3. Jamás hay que empezar una guerra injusta

Esta máxima de Cicerón cobra especial importancia el fin de semana en el que se ha conocido el apoyo del Gobierno de Mariano a Estados Unidos en su intención de atacar Siria. "¿Cómo os sentís vosotros sabiendo que una sola orden ha bastado para causar en un día la matanza de miles de ciudadanos romanos? (...) Para que un conflicto sea justo es preciso anunciarlo y declararlo, y que tenga por fin la restitución del bien perdido", escribe. En este caso, parece cuanto menos dudoso, que el objetivo último de Estados Unidos en Siria sea restituir el bien perdido.

4. La inteligencia no es mala

Para Cicerón los dirigentes de una nación deben ser los más perspicaces del país. Si los dirigentes no poseen un conocimiento meticuloso de aquello de lo que hablan, sus discursos no serán más que una mera cháchara de palabras vanas y sus actos estarán mal informados hasta extremos peligrosos. "Para elaborar un discurso no importa sólo la elección de las palabras, sino también su correcta disposición (...) la agudeza, el humor, la erudición propios de un hombre libre, así como la rapidez y la brevedad a la hora de responder o atacar, que siempre irán ligadas a un encanto sutil y a un claro refinamiento".

5. El gobernante debe poseer una integridad excepcional

Sobre este aspecto, Cicerón destacaba que el buen gobernante debe "destacar por su coraje, aptitud y su resolución". "En nuestra nutrida ciudadanía son multitud quienes aspiran a la revolución y a la caída del Estado por tener el castigo que se merecen las faltas que saben haber cometido", escribe. En su opinión presidir un país es como gobernar una nave, sobre todo cuando empiezan a soplar vientos de tempestad: si el capitán no es capaz de mantener un rumbo constante, la travesía se resolverá en desastre para cuantos viajan a bordo.

6. No hay que subir los impuestos

Salvo que sea excepcionalmente necesario. El propósito principal de un gobierno consiste en garantizar a los individuos la conservación de lo que les pertenece y no la redistribución de la riqueza. Pero también condena la concentración en manos de una minoría selecta. "Quien gobierne una nación debe encargarse de que cada uno conserve lo que es suyo y de que no disminuyan por obra del Estado los bienes de ningún ciudadano", señala.

7. La negociación es necesaria

En una época en la que el Partido Popular aplica su mayoría parlamentaria como un rodillo para negarse a negociar las leyes que regirán el destino del país conviene recordar vehementemente este consejo de Cicerón. En su opinión, la adopción de posturas inflexibles es una irresponsabilidad. Negarse siempre a transigir no significa fortaleza sino debilidad. "Cuando hay un grupo de personas que gobierna una república por el hecho de tener riquezas, abolengo o cualquier otra ventaja, cabe considerarlo una facción, aunque ellos se quieran llamar próceres", dice.

8. Tener a los enemigos cerca

Escribe Cicerón que los dirigentes fracasan cuando subestiman a sus amigos y aliados. Por ello, recomienda al buen gobernante asegurarse de saber qué está haciendo el adversario. En su opinión, el orgullo y la terquedad no son lujos que el buen gobernante se pueda permitir. No es un mal consejo para aplicar en el caso Bárcenas.

9. El equilibrio de poderes

Un gobierno justo debe fundarse en un sistema de supervisión y equilibrio. Señala que hay recelar del dirigente que elude las leyes constitucionales so pretexto de la necesidad de conveniencia o seguridad. En este sentido aporta que hasta los monarcas más nobles se trocarán en tiranos si nada restringe su reinado. Cicerón advierte que no es difícil que de la virtud nazca el vicio y que "el rey degenere en déspota, la aristocracia, en facción, y la democracia, en turba y rebelión".

10. Leyes universales que gobiernan la conducta de los asuntos humanos

Cicerón creía en la existencia de leyes divinas, no sujetas al tiempo ni el espacio, que garantizan las libertades fundamentales de todos los seres y constriñen la conducta de los gobiernos. "La verdadera ley constituye, en efecto, una norma recta y congruente con la naturaleza, aplicable a todos, inmutable y perdurable, que nos lleva a cumplir nuestro deber con sus dictados y con sus prohibiciones nos aparta del mal".

Público.es

LA BANCA SIGUE ENFERMA


7 de septiembre de 2013

 La mentira continuada del gobierno del PP que insiste en que la economía ya está saneada y marchamos hacia una inminente recuperación no se lo creen ni ellos mismos. Los expertos independientes, los que no cobrar SOBRE-sueldos, saben que las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria no han desaparecido, que siguen existiendo y están ocultas dentro de los balances de la Banca, con cifras muy abultadas de cientos de millones de euros, (el valor de mercado de los activos inventariados en la banca, representa en torno a la mitad de su valor de balance, según algunos expertos) a la vez que aumenta la morosidad bancaria, como consecuencia de los créditos peligrosos a promotores y activos inmobiliarios adjudicados en aquella desenfrenada carrera especulativa durante los “gloriosos años del auge” antes de la explosión de la burbuja.

El Gobierno sabe y tolera que la banca mantenga artificialmente esos balances trucados procedentes de las promotoras arruinadas a las que, en algunos casos,  siguen manteniendo líneas de créditos para no tener que reconocer enormes pérdidas  ocultas con inmuebles y terrenos que siguen depreciándose porque no pueden vender debido a que las pérdidas serían mucho mayores, pese a que los cuatro o cinco bancos más potentes declaran beneficios en el primer semestre de este año del orden del 67 %.

Conociendo está comprometida situación, los economistas del sistema más inteligentes, que trabajan a favor de los banqueros, se siguen planteando cual es la solución, porque en realidad no la encuentran. En teoría parece que habían descubierto la “piedra filosofal” creando el famoso “banco malo”,(SAREB), (donde han ocultado parte de la basura tóxica) que debería haberse llamado “banco peor” porque los malos son todos los demás, cuyo interés inmediato pasaba por deshacerse de ese enorme volumen de “activos putrefactos“, (En torno a 200.000 millones de euros) sanear las cuentas y continuar el saqueo de las masas, pero la cuestión no resulta tan fácil en la práctica.

Los Promotores y Constructores de España se lamentaban de la situación y exigieron al gobierno una actuación de urgencia para sacar a la banca del abismo que representaban esos activos inmobiliarios y que así el crédito volviese a fluir y se recuperase el ritmo de concesión de hipotecas, intentando reactivar la venta de promociones y dar salida a los stocks.  Echaron manos del FROB de la SAREB y demás artilugios y chanchullos financieros.  Pero el crédito no fluye como ellos esperaban, debido al nivel de sobreendeudamiento, tanto familiar, como empresarial, del sector público como del privado. La gente no compra viviendas pese a que las necesita, porque la política de “austeridad” y recortes del PP, deprime la demanda y con contratos, como hemos visto en agosto,  del 94 % precarios y prometiendo eliminar los 5 millones de parados al ritmo de 31 al mes, ya me dirán quién es el que tiene la suerte de que le den un crédito-vivienda.

Los banqueros y promotores tenían la intención de utilizar ese “banco peor” para ocultar los activos tóxicos y limpiar sus cuentas transfiriendo la deuda hacia las arcas del sector público, para que sean los ciudadanos, via impuestos, los que sufraguemos el importe de sus desfalcos y corrupciones; continúan con su estrategia para seguir saqueando a los contribuyentes y he aquí un pequeño ejemplo de las maniobras y estratagemas que se gastan:  

“A principios de agosto contábamos que la Sareb acababa de ceder a un fondo de capital riesgo un paquete de 939 viviendas –en su mayoría promociones residenciales–, 750 garajes y trasteros y un local comercial. Por adjudicar al fondo HIG Capital esta cartera de inmuebles, creando un Fondo de Activos Bancarios, el banco malo ha ingresado 100 millones de euros. Las gangas las ofrece una entidad que tiene como avalistas a los consumidores españoles. Operaciones de este tipo ya hay más en marcha. Grandes fondos de riesgo o inversión están siendo los grandes compradores de la cartera de inmuebles del banco malo a precios de ganga. Algunos sugieren ya que los especuladores que nos llevaron a la actual crisis son los mismos que ahora sacan rédito, por ejemplo, del maltrecho ladrillo español.     En parecidos términos se ha manifestado Adicae (Asociación de usuarios de bancos, cajas y seguros de España) considera que el "éxito" de la Sareb se basa en adjudicar la venta de viviendas a "especuladores" internacionales, que ven la oportunidad de comprar a "precio de saldo" miles de casas. Así, recalca que mientras esto sucede a muchos consumidores españoles se les siguen exigiendo condiciones "leoninas" para comprar su vivienda. Adicae considera que apostar por el sector inmobiliario en España es una "operación arriesgada"  pero, a su juicio, para los especuladores es "más apetitosa si la ofrece en bandeja una entidad que tiene como avalistas últimos a los consumidores españoles". (Periódico 20 Minutos. (24-8-13)

Mientras que unos pocos bancos grandes se siguen forrando, el resto de la banca sigue enferma. Si el sector estuviese tan saneado como dice el gobierno habría que preguntarle por qué el Estado, con los impuestos de los ciudadanos, tiene que seguir ayudándoles a esos especuladores. Es cierto que la Banca en 2008 obtuvo beneficios de 22.400 millones, en 2009 fueron 15.000 millones y otros 15.000 millones en 2010; Los 5 grandes bancos ganaron 9.191 millones en 2011 y en 2012, solo los seis bancos más fuertes ganaron 1.856 millones de euros. ¿Cuáles son algunas de las causas? Veamos:

“La caída de beneficios ha sido general. Incluso el Banco Popular ha obtenido pérdidas, de 2.461 millones de euros, una situación desconocida para el que fue, durante algunos años, el banco más rentable del mundo. Santander ha aminorado sus beneficios un 59 por ciento, BBVA un 44, CaixaBank un 78… ¿Por qué este desplome en los resultados y qué significado tiene?

Lo que ha ocurrido no es que 2012 haya sido un ejercicio especialmente malo, sino que las entidades han empezado a reconocer las pérdidas derivadas de su inversión en el sector inmobiliario, que tras el estallido de la burbuja se ha revelado como una mala inversión generalizada. De hecho, y cumpliendo los dos decretos que obligan a la banca a hacer provisiones en función de los distintos activos en sus libros, estas seis entidades han tenido que retirar de los beneficios para destinarlos a provisiones algo más de 50.000 millones de euros.

Hemos sacado de estas cuentas las de Bankia. Primero, porque no está claro qué lugar ocupa ahora en la banca nacional. Segundo, porque es un caso especial, o quizás sólo más acusado, de los males que han sufrido principalmente, aunque no sólo, las cajas de ahorro, y en general la banca española. Bankia cerró 2012 con unas pérdidas de 3.318 millones de euros”. (El Imparcial, 9-2-13)

 En cualquiera caso, con la política actual del PP  es la masa trabajadora, los pensionistas y los parados quienes estamos pagando la factura final en forma de más y más recortes para compensar las pérdidas del Estado por salvar a los banqueros. El PP roba a los pobres para dárselo a los ricos y encima nos miente y nos toma por tontos. Tenemos que organizarnos mejor para echarlos del gobierno cuanto antes. La lucha sirve, la lucha continúa…

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA.

ispsoeandalucia.malaga@gmail.com

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Está pasando, lo estamos sufriendo


LUNES, 2 DE SEPTIEMBRE DE 2013

VÍCTOR ARROGANTE

 Frente a nosotros una situación descorazonadora; y ¿qué hemos hecho para merecer esto?: pues que una parte de la población española, con derecho a voto, votó en contra de los intereses de la mayoría. Y como el Sistema lo permite, el partido que se llama popular, representante de la derecha más rancia y extrema, con mayoría absoluta parlamentaria y minoría absoluta social, está ejecutando su política, como si rodillo fuera, dejando a los habitantes de este país en la miseria más mísera.

Todos los datos estadísticos indican, que pese a las reformas que pretendían solucionar los problemas sociales y económicos de los españoles, están resultando un fracaso; salvo que lo que se pretendiese fuera, precisamente eso: ajustar la situación, a imagen y semejanza de la ideología neoliberal que representa el gobierno, eliminando derechos, servicios públicos y dejando el Estado hecho unos zorros.

 Decía yo que «la crisis ha terminado», dando por bueno lo que se escucha a los voceros del gobierno, cuando vaticinan que todo va a mejor, salvo algunas cosas, y tienen razón: la crisis ha terminado. Ha llegado a su fin, aunque no se vean los brotes verdes, ni la luz al final del túnel, porque todo es «un tronco con ramas secas, por falta de riego; y un túnel sin fin, frío y oscuro». Aquí estamos. Es su modelo y lo sufrimos.

La crisis en EEUU de hace seis años, contagió al mundo entero una Gran Recesión. A quienes peor les ha ido, han sido a aquellos países cuya economía se basaba en burbujas, que explotaron, cuando les llegó la onda norteamericana. Desde entonces, con fórmulas económicas neoliberales, se han desmontando los modelos de «bienestar», pactados y construidos tras la Segunda Guerra Mundial. Y con el fin de la guerra fría, oscuridad y crujir de dientes para los desposeídos. La crisis fue provocada, por quienes pretendieron mayores beneficios a corto plazo —capitalismo financiero especulativo—, que desvincularon el capital de la economía real, con el compromiso de los gobiernos de no intervención y alejar a la ciudadanía del funcionamiento de la economía.

«Ya hay una generación de jóvenes, que se ha hecho adulta, con una falta crónica de perspectivas sociales, una política de desigualdad creciente, de contorsionismo ideológico y de corrupción política», son palabras de Joaquín Estefanía. La «carrera cuesta abajo» es evidente en casi todos los ámbitos: relaciones laborales, protección social, política fiscal, legislación medioambiental, regulación financiera y un largo etcétera. Todo para el poder, nada para el pueblo.

 En España, el gobierno, en lugar de trabajar para solucionar los problemas de la mayoría, se dedica a legislar, por decreto y sin debate, para beneficiar exclusivamente a quienes representan: el poder económico y sus amistades peligrosas. La corrupción, en sobres, ya abiertos, campea por despachos e instituciones, dejando las arcas públicas exhaustas para servir a la ciudadanía. No existe una democracia real. Se parece más a una «plutocracia», en la que el partido, que se llama popular, es más una marioneta, que ostentan un poder absoluto, al servicio de sus valedores y el interés general, relegado a segundo plano, desplazado por el interés del capital financiero.

 El paro, la economía, la corrupción, el fraude, los políticos en particular, la política y los partidos en general, son los principales problemas de España; mejor dicho, de los españoles. Se les llena la boca de patrioterismo y de ¡España!, olvidando la razón de ser del Estado: el bienestar de las personas que vivimos en este país, a quienes con sus cosas y su peor hacer, nos amargan la existencia. Los recortes en sanidad, los desahucios, los bancos, la educación, las pensiones, las dependencia y otros problemas de índole social, son otras tantas preocupaciones de la ciudadanía y que con todo, hacen que la vida, de por si dura, se presente como ingrata y desalentadora.

 El modelo —España es un Estado social y democrático y de Derecho—, está perdiendo la dimensión social de su declaración, al dar prioridad a lo económico en detrimento de lo social. Un ejemplo es la reforma de la Constitución, aprobada a finales de 2011, en la que se introdujo el artículo 135, quedando obligados a dar prioridad al pago de la deuda, por encima de cualquier otro derecho fundamental; o con el rescate permanente a los bancos, por encima de gastos sociales, prestaciones y pensiones.

 La democracia ha quedado viciada, por los propios partidos políticos, que se han alejado de la ciudadanía, de sus intereses y de la propia democracia. El Sistema debe abrirse a nuevas vías de participación; debe reformarse la ley de financiación de los partidos, para evitar, en lo posible, casos como el de los ERE, Gürtel o Barcenas, de presunta financiación ilegal. Es preciso reformar la ley electoral con listas desbloqueadas y la eliminación de la barrera electoral del 3%, que garanticen la proporcionalidad y equidad del voto y la igualdad de oportunidades para todas las opciones políticas y ciudadanas, acercando la voluntad popular, al reparto de escaños en los parlamentos.

 El Estado está viéndose perjudicado en su propio ser, por las privatizaciones de entidades y servicios y por la venta sistemática de su patrimonio. Frente a la política que vacía de contenido el Estado, una Administración eficaz y eficiente, al servicio de la ciudadanía. Es inaplazable reformar la Constitución, que cierre el modelo autonómico y avance hacia el estado federal, laico y republicano, basado en la transparencia y mayor participación social, para la mejor convivencia y el mejor bienestar.

 Las mayorías absolutas caen en el despotismo. Existe la impresión que desde la política se engaña sistemáticamente a los ciudadanos y se miente sin consecuencias; la justicia no se aplica por igual y la ley no es igual para todos; la política del gobierno está causando víctimas reales: parados, dependientes y enfermos; la innovación, el desarrollo y el avance tecnológico se desprecia y la cultura se grava con más impuestos; los niños vuelven a pasar hambre y los jóvenes no tienen futuro; el fraude fiscal es una constante desventaja; desaparece la enseñanza universal y gratuita, con imposiciones ideológicas y religiosas; las leyes ya no recogen el sentir del pueblo; la austeridad solo se reparte entre los que menos tenemos; y se criminaliza las protestas. ¿Más cosas? Las hay.

 Está pasando, lo estamos sufriendo, y tenemos que combatirlo.

DIARIO PROGRESISTA

RAQUÍTICA BAJADA DEL PARO EN AGOSTO.


3 de septiembre de 2013

En solamente 31 personas ha bajado el paro registrado el pasado mes de agosto, situándose la cifra total de los que buscan trabajo y no lo encuentran en 4.698.783 personas.

Pero en términos desestacionalizados, donde se eliminan los efectos del calendario e igualmente el impacto de las circunstancias estacionales, el número de parados cayó en 13.700 personas respecto al mes de julio.

Comparando el dato de agosto de 2012 con el de 2013, el paro registrado se incrementó en 73.149 personas. En agosto se firmaron 1.043.166 contratos nuevos, siendo un 94 % temporales y solo un raquítico 6 %, es decir 62.454, indefinidos, lo que nos da una imagen brutal y escandalosa del nivel de precariedad y contratos basura que padecemos.

En realidad, el paro estructural no disminuye, ni puede desaparecer con medidas económicas capitalistas, sean éstas liberales, como plantea el PP, sean  keynesianas como defienden los reformistas de izquierdas. Caminamos peligrosamente hacia situaciones de luchas sociales, esperándose un otoño caliente, cuando se acabe la temporada turística y recogida de cosechas en la agricultura,  porque cientos de miles se  quedan ya sin cobertura, con un elevado porcentaje de los parados que nunca encontrarán empleo. El concepto de paro estructural tecnológico sigue siendo negado por los liberales ya que a ellos les conviene porque empuja a la baja a los salarios  abaratando el factor trabajo desde donde extraen las plusvalías.

En sus estudios económicos Marx consideraba el paro estructural como un rasgo permanente y en aumento en el sistema capitalista debido a varios factores. Los más importantes son:   La “Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia”  (Consultar), junto al  proceso de acumulación capitalista cada vez en menos manos debido a la extracción de plusvalías que el empresario ejerce contra el obrero,  que se agudizan  en las épocas de recesión, (pues el trabajo  humano socialmente necesario para la producción es la fuente de todo valor)  y otros factores adicionales.

El paro estructural  no se soluciona porque no responde a las medidas tomadas en situaciones de recesión profunda como la actual,  ni aplicando medidas keynesianas como aconseja la socialdemocracia, ni a medidas liberales como realiza la derecha donde gobierna.

La experiencia histórica del dramático crack de la economía en 1929 y la consiguiente Gran Depresión permiten afirmar que las respuestas “liberales” similares a las que exigen en estos momentos la Troika a todos los países, no pueden romper la tendencia creciente del paro estructural que es de muy larga duración. O se cambia la tendencia o vamos directos a la depresión.  Pero ¿Puede la derecha cambiar la tendencia hacia el abismo?

Los estrategas de la economía liberal que intentan concretar las caracterizaciones del paro estructural, apuntan varios tipos de problemas que traban la recuperación, pero de forma simplista achacándolo a: 

“La obsolescencia del modelo productivo.  El desajuste de la oferta y la demanda. Una profunda desadaptación de diversos factores económicos en relación a la economía externa y la incapacidad del mercado interno para eludir la diferencia.(etc)”

Pero en realidad esos factores son las consecuencias del colapso de la economía liberal-burguesa y no precisamente las causas que provocan la crisis, que son en realidad las contradicciones internas del propio sistema, como la propiedad privada de los grandes medios de producción  y las fronteras nacionales.

La realidad es que la derecha política se ha quedado sin paradigma que ofrezca una alternativa a este problema de paro estructural y demás desajustes de la recesión de la  economía. La izquierda reformista que intentó buscar soluciones teóricas sin romper con el liberalismo,  se ha roto la crisma en todos los países donde gobernaba y ha fracasado estrepitosamente, como vemos concretamente el ejemplo de Francia. 

Algunos teóricos del reformismo quieren volver ahora de nuevo a Keyness,  planteando una economía mixta, sin reconocer que ha sido esa la causa de los abultados déficits y de sus fracasos. Ahora están  recomendando una reducción del tiempo de trabajo, reformas del modelo de distribución de la renta mediante la modificación e incremento de la presión fiscal para los ricos, con rentas básicas universales para combatir la pobreza, rentas de ayudas e intervenciones en los presupuestos de sanidad, educación, servicios sociales, desarrollo de las infraestructuras, apoyo a la ciencia, la tecnología y la investigación, etc  pero cuando les preguntamos de dónde va a salir ese dinero para tan excelente programa que nosotros también apoyaríamos,  se quedan en el plano utópico al permanecer dentro de la lógica del capitalismo manteniendo y defendiendo el modelo del lucro privado y el beneficio de los capitalistas. El reformismo socialdemócrata sin reformas, en bases capitalistas está agotado. La necesidad de un programa genuinamente socialista no es una utopía como nos quieren hacer creer, sino una necesidad para los seres humanos.

Desde IS-PSOE  venimos planteando en el debate que mantenemos con la corriente oficial y demás fuerzas políticas, que debemos avanzar hacia el programa completo de transición plasmado en nuestros documentos que venimos presentando  como “Propuestas desde la Izquierda”  a la Conferencia de Noviembre del PSOE,  que emanan de nuestros debates, como puede consultar toda persona que lo desee y que en líneas generales significa dotarnos de una Banca Pública para llevar a cabo ese programa socialista.

En realidad la nacionalización de la banca se está llevando a cabo a favor de los capitalistas y banqueros, pero igualmente un gobierno de izquierda, que tenga el apoyo de las masas en acción,  puede plantear que se realice a favor de la clase trabajadora y del pueblo, junto con las palancas fundamentales de la economía.  Por desgracia, bajo un gobierno como el del PP se está llevando a cabo un trasvase de los recursos públicos del bolsillo de los trabajadores al bolsillo de los banqueros para salvar los intereses de los que han defraudado y falseado las cuentas, que son los elementos burgueses del capital privado.

Nosotros como Izquierda Socialista de Málaga-PSOE defendemos el paso de esos recursos al servicio democrático de la ciudadanía y bajo su control para erradicar la corrupción, mediante la nacionalización de la banca, las multinacionales y los latifundios.   Auditoria de todos los bancos y Cajas de ahorros y empresas que presenten ERES o quieran despedir. Las cuentas claras. Esta segunda modalidad de nacionalizaciones,  no significa ni mucho  menos la expropiación de los ahorradores, depositantes,  pequeños empresarios ni clientes de la banca. Es más bien al contrario, para los clientes del banco, una vez que se nacionalicen esos recursos dinerarios, todos los depositantes de la banca pública tendrán la garantía del Estado y podrán crearse las condiciones más favorables y los créditos mucho más baratos que hoy que son intereses de usura y desahucios que nos tratan a los ciudadanos como a perros.  La banca privada con su gran estafa tiene hoy atascado el normal funcionamiento de la economía.

Por tanto, una banca pública estatal única, como tenemos recogido en nuestros documentos, puede establecer condiciones más favorables para  apoyos a los pequeños y medianos empresarios, agricultores, pequeños comerciantes, pensionistas, ahorradores y trabajadores en general, a la vez que se permitirá la inversión en los gastos sociales, viviendas, sanidad, educación e infraestructuras públicas tan necesarias dando empleo a millones de jóvenes y trabajadores e iniciando el camino para acabar con el “paro estructural crónico” que bajo el capitalismo no tiene salida.

En los documentos mencionados ofrecemos la alternativa de clase para salir de la recesión a favor y con el concurso de la clase trabajadora, contemplando el desarrollo de:

1)    Plan de inversiones y mejoras sociales.

2)    Plan de Educación.

3)    Plan en Sanidad.

4)    Plan de lucha contra la Especulación y la corrupción.

5)    Plan de inversiones Públicas.

6)    Plan Social de choque contra el paro.

7)    Plan para fortalecer derechos sociales y fomento de la producción.

8)    Plan de financiación a través de la Banca Pública Estatal.

Defendemos que sí existe una alternativa para utilizar toda la creatividad maravillosa de la que es capaz el género humano y esa alternativa se llama Socialismo, el verdadero, el genuino, que no cabe dentro del capitalismo como intentan una vez y otra los compañeros socialdemócratas, pero que tampoco es el asfixiante  y dictatorial modelo que existía en la URSS como falsamente nos acusan algunos contrincantes políticos, sobre todo de derechas,  sino que es un modelo nuevo que tenemos que construir entre todos los trabajadores, en unidad de acción y mejor organizados,  entre los sindicatos de clase, las asociaciones vecinales, los consumidores, para defender ese programa por el que merece la pena seguir luchando para conquistar esa sociedad verdaderamente socialista poniendo las bases para la transformación de la sociedad, dando a cada cual el fruto de su trabajo y poniéndonos todos a trabajar por un mundo mejor.

¡¡UNETE A LA LUCHA POR EL VERDADERO SOCIALISMO¡¡

¡¡CORRUPTOS A LA CÁRCEL¡¡

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A.

ispsoeandalucia.malaga@gmail.com

lunes, 2 de septiembre de 2013

El neoliberalismo: una ideología in-humana


DOMINGO, 1 DE SEPTIEMBRE DE 2013

ANTOINE CANDELAS 

Suelo escuchar algunas tertulias, debates, intervenciones de políticos, empresarios, también taxistas, vecinos y conversaciones de bar. Y me llama poderosamente la atención, y me sorprende, y me extraña, y me irrita ver que son tantos todavía los que defienden esta sociedad humana ultraliberal, donde el emprendedor y el bróker son los héroes, cuya religión es la competitividad, una sociedad humana donde la Bolsa es el templo y el dinero el Dios todopoderoso.

Lo que me irrita y me indigna es que se considere humana ese tipo de sociedad, porque sus valores son los de la selva, sus leyes las de la dura naturaleza: el fuerte, el listo, el más atrevido, el mejor situado o adaptado sobresalen y sobreviven, y los débiles, los tímidos, los menos ambiciosos, los que no tienen tanta suerte “¡que se jodan!”, según la expresión que últimamente ha salido de más de una boca de político o de periodista de derechas (en realidad era evidente que vía la boca les salía del corazón).

Lo que me irrita y me entristece más aún es que personas que no pertenecen a la minoría poderosa que manda en este mundo, sean las que defiendan más fanáticamente esta ideología, particularmente con su voto.

Los valores que sustentan semejante ideología serán todo lo que uno quiera salvo humanos. Estos valores no pueden ser los de la humanidad. Sus leyes son las del mundo vegetal y animal pero no pueden ser las del ser humano. Una sociedad gobernada por la ideología neoliberal es para mí  in-humana.

La humanidad se ha caracterizado desde sus orígenes por el intento de superar las leyes de la naturaleza, por el deseo de asegurarse el techo y el pan con menos esfuerzo y más seguridad, de vivir la vida sin las incertidumbres, las angustias y los temores del mundo animal. Para eso inventó la agricultura y la solidaridad, para eso se estrujaron las neuronas Montesquieu, Rousseau y Voltaire, para eso se hicieron revoluciones, para eso se crearon sindicatos, para eso se elaboró la Carta de los Derechos Humanos, para eso se hicieron guerras también.

Una minoría, de mente enferma, desde siempre obsesionada por el poder y la riqueza material, inventó la religión, el ejército, la monarquía para imponer unas reglas de organización, unas leyes que sólo le beneficiaban a ella, intentando siempre someter y esclavizar a la mayoría crédula y resignada, a menudo asustada, controlada por la religión y si  fuese necesario por la violencia armada de la policía y el ejército. La ideología dominante en todas las épocas, salvo honrosos breves periodos, siempre fue la ley de la selva, la ley del que manda, la ley del más fuerte, que es la que beneficia a esa minoría poderosa, pero eso sí, sólo a ella.

Yo digo que para una sociedad humana, mejor una cooperativa solidaria que una transnacional competitiva y depredadora.

Mejor unos bienes duraderos y de calidad que respeten y valoren a la persona que los ha fabricado, que un consumismo alocado de objetos endebles que se fabrican masivamente a costa de explotar a los trabajadores (entre ellos a muchos niños), consumismo sin sentido que sólo nos puede llevar al agotamiento de los recursos del planeta y a su destrucción.

Mejor una agricultura ecológica y de cercanía que respeta la tierra que la produce, que una producción intensiva e industrial de cereales, frutas y verduras modificadas genéticamente en unos campos muertos biológicamente y sólo productivos a base de química. Esto vale también para la ganadería y la pesca.

Mejor una multitud de pequeñas comunidades respetuosas unas con otras conviviendo en paz con sus identidades y sus diferencias, que una globalización, una mundialización violenta y depredadora que destroza todo lo que abraza, que provoca guerras  y esclaviza a miles de millones de seres humanos.

Mejor un Estado fuerte con capacidad para proteger a los más débiles y para controlar a un Mercado al que vemos ahora que no se le pueden dejar las manos libres.  Es decir mejor que la economía esté al servicio de las personas que no las personas al servicio de la economía. “Lo humano primero” podía leerse en los carteles electorales del Front de Gauche francés.

Mejor que la educación, la sanidad, el agua, la energía, los transportes, la banca, las costas y unas cuantas cosas más sean propiedad pública, es decir de todos al servicio de todos, que propiedad privada para beneficio de unos pocos. De hecho pienso que el derecho a la propiedad privada debería tener serias limitaciones.

Y para todo eso, mejor una democracia real y participativa, formada por ciudadanos educados e informados, que esas dictaduras seudodemocráticas que gobiernan hoy en día a nuestros pueblos adormecidos y embrutecidos por la televisión, el pensamiento único y la propaganda.

Lo repito, el capitalismo neoliberal es una ideología in-humana.

Podemos vivir en paz y ser felices en este planeta de otra forma.

Si se quiere, se puede. ¡Sí, se puede!

@AntoineCandelas

DIARIO PROGRESISTA

EL ESTADO NO RECUPERARÁ NI UN EURO


El PP usa un portavoz de segunda para reconocer su última mentira sobre las ayudas a la banca

LUNES, 2 DE SEPTIEMBRE DE 2013

MANUEL  ARIAS

 Utilizando un portavoz de segunda categoría, Vicente Martínez- Pujalte, y aprovechando los últimos estertores de las vacaciones, el PP comienza a reconocer que las ayudas públicas para sanear la banca no se podrán recuperar. Otra mentira más del PP, que siempre presumió del ´gran negocio´ que hacían los contribuyentes con esta operación.

El PP usa un portavoz de segunda para reconocer su última mentira sobre las ayudas a la banca. Como se recordará, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al dar a conocer esta línea de ayudas por 100.000 millones de euros a la banca española que concedía Europa, presumía y se vanagloriaba del gran negocio que habían hecho los contribuyentes españoles. Compraban dinero barato a Europa, y se lo vendían más caro a los bancos con problemas por lo que, gracias a los intereses que se iban a cobrar, la crisis de la banca en realidad era una operación de casino financiero que iba a enriquecer a España.

Con algo más de sentido común, pero también con soberbia y triunfalismo, los segundos espadas económicos de Rajoy, los ministros Cristóbal Montoro y Luis de Guindos, calificaban a la oposición de mentirosa y catastrofista, cuando, desde las filas socialistas y de Izquierda Unida se reclamaban al Gobierno ayudas para los ciudadanos y no para los bancos, y se alertaba del riesgo de enterrar los 100.000 millones en un pozo sin fondo.

Sin embargo, la realidad va poniendo a cada uno en su sitio y permite conocer quién miente y quien dice la verdad. Una vez más, el PP intenta ‘colar’ en la opinión pública otra de sus flagrantes mentiras utilizando portavoces del pelotón y aprovechando las jornadas mortecinas de final de las vacaciones. Pujalte, otrora látigo de los socialistas por anunciar catástrofes financieras que, sin embargo y por desgracia se van cumpliendo una tras otra, ha tenido que reconocer, en una entrevista con Europa Press, que las posibilidades de que se recuperen los más de 40.000 millones destinados a reflotar la banca con problemas son cada vez más remotas.

El portavoz del PP, modulando la información para que la opinión pública se habitúe poco a poco a la idea, ha dado por hecho que el Estado no podrá recuperar ‘íntegramente’ los 40.000 millones de euros de fondos públicos que se inyectaron el año pasado en el sector bancario, y aboga por que a partir de ahora se trabaje para conseguir que las pérdidas que soporten los contribuyentes sean "las menores posibles".

 Lo que no responde Pujalte, evidentemente, es en qué ha estado trabajando hasta ahora el Gobierno, el mismo Gobierno que presumía de que las ayudas públicas a la banca estaban garantizadas. Igualmente, no aclara cómo afrontará su Gobierno los procesos de subasta en Novogalicia Banco y Catalunya Banc por parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). El diputado de la derecha se ha limitado a señalar que el Gobierno intentará que las pérdidas sean “las menores posibles”. Sólo faltaba.

Responsabilidades ¿qué responsabilidades?

Con respecto a la necesidad de depurar responsabilidades entre los gestores de las entidades financieras que quebraron y hubieron de ser rescatados por el Estado, Pujalte afirma sin rubor que "ya han sido asumidas por los socios, los gestores y los dirigentes".

 "La principal responsabilidad es que los accionistas han perdido el dinero, porque lo lógico es que el propietario de una empresa que no lo hace bien pierda dinero. Y en el caso de las preferentes, la responsabilidad también les ha llegado a los que sabían lo que compraban, que han tenido una quita".

En segundo lugar, afirma el portavoz económico, también han asumido ya su parte de culpa los propios gestores de las entidades, que "ya no están", y el resto de responsabilidades que puedan quedar por dirimir están siendo determinadas por los jueces, ya que "algún juzgado está abriendo diligencias por este tema" además de que el Banco de España "ha abierto varios expedientes disciplinarios". "Responsabilidades asumidas, ya se han asumido", zanja el diputado.

El PSOE reclama ayudas para la economía

El portavoz económico del PSOE en el Congreso, Valeriano Gómez, en lo único en que se ha mostrado de acuerdo con su homólogo en el PP es en reconocer que los los contribuyentes no recuperarán gran parte del dinero público utilizado para rescatar a la banca, a pesar de las anteriores proclamas gubernamentales.

"El problema es que ahora ya se visualiza que una muy buena parte de la inversión del FROB, más de 50.000 millones de euros probablemente, no se podrán recuperar", ha señalado Gómez, tras explicar que esto significa que el país ha renunciado de golpe a cinco puntos de PIB.

 Pese a esta pérdida y dada la falta de crédito que sufre el país, Gómez es partidario de usar la parte de la ayuda europea que no se ha pedido a Bruselas (60.000 millones) para fortalecer a la banca y reactivar la concesión de crédito.

 "La cuestión es si tiene sentido o no usar esos 60.000 millones antes de que venza esta posibilidad a final de año. Ésa es una de las claves de lo que se puede hacer", señala el portavoz, tras asegurar que la restricción de esta variable impide el crecimiento de la demanda y del consumo y, por tanto, la recuperación.

Solvencia de las familias

 Para afrontar este problema, Gómez propone también destinar 20.000 millones a incrementar el crédito a través de una agencia pública, que podría ser el propio ICO. Además, se inclina por crear un fondo de 10.000 millones para un programa de recuperación del crédito y para garantizar la solvencia a las familias más afectadas por la crisis, al estilo de los diseñados en Reino Unido y Estados Unidos.

Sobre la propuesta del ministro de Economía, Luis de Guindos, de ampliar la definición de pyme para que más empresas entren en esta categoría y sea más fácil que fluya el crédito, Gómez cree que se trata de un tema "menor y nimio" que no tiene "ningún sentido".

 En cuanto a la mejora de la economía en los últimos meses, el portavoz socialista asegura que se debe a componentes estacionales o elementos externos, como los datos de la temporada de verano y el fin de las dudas sobre el euro.

En concreto, Gómez asegura que gran parte de la mejora económica tiene que ver con la desaparición progresiva de las incertidumbres sobre el futuro del euro, que ha permitido la relajación de todas las primas de riesgo y no sólo de la española.

Riesgos para la recuperación

 Además, advierte de que existen "riesgos subyacentes" en el medio plazo, ya que la política que está llevando a cabo el Gobierno no termina de producir una recuperación del crecimiento y del empleo en el conjunto de la economía española.

 A su parecer, no habrá creación de empleo en "mucho tiempo", puesto que el propio Gobierno reconoce que al final de legislatura habrá más paro que al principio. "De momento sigue habiendo 700.000 parados más que en diciembre de 2011", recuerda el portavoz.

Aunque reconoce que ha mejorado el saldo exterior de la economía, cree que esta mejora responde, en parte, a la ralentización de las importaciones por la atonía de la demanda interna. "Esto significa que la economía española está parada, que la demanda interna sigue reduciéndose y que la única mínima fuente de crecimiento, que no compensa en absoluto, es la demanda externa", sostiene.

DIARIO PROGRESISTA